Dejar propina o no dejar propina

Quizá sea fácil pensar que si no estás en tu entorno, seas un completo desconocido y no importe lo que hagas o dejes de hacer pues ahí nadie te conoce.  Este pensamiento es completamente equivocado, pues una persona con una impecable imagen, se distingue para empezar, por que es congruente en todo momento.  Piensa cuántas veces te dijo tu mamá, “no pongas los codos sobre la mesa mientras comes” y cuántas veces pensaste que estando en tu casa en confianza era normal, en casa de un amigo no lo harías. Ni en tu casa es aceptado y seguramente si no lo prácticas ahí, cuando estés en otra parte y relajado, se te puede olvidar.

Qué cierto es eso, tu comportamiento y la imagen que proyectas, tiene que ser consistente en tu casa, lugar de trabajo, ciudad dónde vives y cuando viajas a otros lugares también.  La propina, por ejemplo, es un detalle que debes considerar en todas partes.

Es importante darle propinas a quién te atiende.  No por que no lo vuelvas a ver y no sepa quién eres, quiere decir que te la puedes evitar. Las personas que te están atendiendo en hoteles y restaurantes, esperan ofrecerte un buen servicio y por eso merecen la propina que les corresponde.

Te vas a distinguir como una persona que sabe comportarse en cualquier lugar, que tiene la educación y clase de considerar a otros.  Quizá no pienses volver, y qué pasa si lo haces, si los empleados del hotel o restaurante al que fuiste te reconocen, seguro se acordaran de darte un mejor servicio ya que recordaran que sobresaliste por tu comportamiento.

En México, normalmente no les damos propina a los taxistas, sin embargo en el extranjero es muy común agregar un pequeño porcentaje de propina.  Es por eso que a continuación te detallo algunos tips para dar propinas y  a quién (si viajas al extranjero haz la conversión a la moneda del país al que viajas):

El que te ayuda con las maletas en el aeropuerto:Entre $20 y $30 pesos por maleta, si tienes más maletas agregar $20 pesos.

El chofer de taxi o servicio de coche:Si no está incluido en el servicio, agrégale un 15% del total.

El portero:Si solo te deja pasar no es necesario darle propina, pero si te ayuda con las maletas, puedes darle lo mismo que al que te ayuda en el aeropuerto, la misma regla aplica.

El Bellboy en el hotel:  Entre $20 a $50 pesos dependiendo cuántas maletas cargó y subió a tu cuarto.

Recamarera:  En México no en todos los hoteles se acostumbra dar propina a las recamareras. Ya empieza a cambiar y te lo harán saber con un sobre en tu cuarto con su nombre y poniéndose a tus órdenes.  Es mejor dejar la propina cada noche por que no sabes si le toca cambio de turno.  $20 pesos por noche es lo sugerido.  Si no hay sobre, lo puedes dejar sobre el buró con una nota que diga “Gracias”.

El concierge del hotel:  Sólo cuando le pides que te  compre boletos y sobre todo si es complicado conseguirlos, y cuando te hace reservaciones en algún restaurante, es necesario dejar propina.  Cuando solamente te da instrucciones de cómo llegar a un lugar o sugiere a dónde puedes ir, no es necesario dejar propina. Desde $50 pesos en adelante dependiendo de los boletos que te haya conseguido o lo difícil de la reservación.

Los meseros:En el extranjero, si es un grupo grande, ya te agregan la propina a tu cuenta, si no lo hacen, debes dejar entre un 15% a un 20% .  No por que el restaurante sea caro, significa que ya no debes dejarla, esa no es culpa de tu mesero.

En los spas: En ocasiones ya te incluyen la propina, si no lo hacen, es importante que la agregues o preguntes como entregarla a quién te atendió. Un 15% del servicio es lo sugerido.

Dejar el monto adecuado a estas personas que te atendieron con gusto, habla de tus habilidades para desenvolverte en cualquier lugar con clase y con distinción.  La falta de hacerlo, solo indica y repercute en la imagen que proyectas. Recuerda que nunca sabes a quién te vas a encontrar o si tendrás que regresar a ese lugar. Es mejor distinguirte por tu buena clase y educación que por lo contrario.

Ale Marroquín, es consultor en imagen y protocolo de negocios. Certificada por la Asociación Internacional de Consultores en Imagen (AICI) como FLC (First Level Certificate). Con casi 20 años de experiencia en áreas de ventas y relaciones con clientes, Ale Marroquín, asesora a las personas para transformar sus habilidades en áreas de comunicación, liderazgo, comportamiento, actitud y apariencia profesional. ¡Transformando la imagen y comunicación en las personas! www.alemarroquin.com twitter @a_marroquin